A ver, contextualicemos el acto ceremonioso de la madrugada del 1 de enero. Momento mágico y familiar en el que volcamos todas nuestras metas y deseos para la nueva entrada de año. Minutos llenos de preocupaciones supersticiosas como poner el pie izquierdo delante, llevar zapatos, asegurarse de que las uvas no tengan pepitas y contarlas por enésima vez, mantener la mirada fija y atenta a Don Ramón García mientras te preguntas otro año más por qué se tiene que vestir de abogado para celebrar el año nuevo, asegurarse de que se encuentra toda la familia en el habitáculo a sabiendas que la abuela no conseguirá comerse las uvas y ...SSSSSSSSSSSSSSSSSAN...al carajo el año.
Ahora toca darse besos con la boca llena de pringue, los mofletes como un hamster y deseando feliz año con la cara apuntando hacia abajo para no castigar rostros ajenos con pepitas de uvas que aún tienes en la boca....si, lo se...también te ha ocurrido y se pasa mal.
Llegado el ansiado momento, hay que cumplir las expectativas que nos hemos propuesto, tales como dejar de fumar, ponerse a dieta, ser más comprensivo con la pareja, etc.
Pues bien señoras y señores llegamos a la raiz del error principal que explicaré con unas sencillas definiciones:
-FELICIDAD: Encontrarse tranquilo, a gusto, sin preocupaciones, en armonía.
-DESEAR: querer que se conceda el bien ajeno en base a unas expectativas concebidas a priori por el sujeto beneficiario.
-AÑO: conjunto de 365 días con sus respectivas horas y minutos según el calendario romano.
-NUEVO: aquello que no conocemos y que a su vez no es viejo.
Podemos decir entonces que cuando deseamos feliz año nuevo estamos diciendo que nos gustaría que cierto individuo al que llamaremos "x" gozara al máximo de una serie de dias continuados en completa armonía y paz en base a los anhelados acontecimientos que considera beneficiosos para su realización como ser humano.
¡¡PUES ENTONCES NO TE METAS EN NÁ PICHA MIA!!
Venga que divertido, empecemos el año sin comernos el turroncito que han cortado con cariño y esmero para la ocasión y que tan bien sienta despúes de la copita de champán que tampoco puedes beber porque es malo para el hígado que mira que te lo dijo el endocrino, el mísmo que te puso cita para el neumólogo porque estás fumando mucho y tienes los pulmones más negros que la boca de un león de noche, y ni se te ocurra irte de marcha que no está la cosa como para gastarse los dineros en discotecas que al fin y al cabo no enseñan nada bueno, y el coche ni se te ocurra cogerlo que van como los locos y me vas a dejar como la abuelita del anuncio de navidad y a tu novia que no le falte un detalle que tu ni fumas ni bebes ni comes grasas ni conduces y te pegas todas las mañanas coriendo como un tonto pero es que a la niña le gustó el bolsito de Tous y un capricho lo puede tener cualquiera...
...y encima viene el cabrón de turno y te desea FELIZ AÑO NUEVO...
¡¡VETE PAL CARAJO YA OME!!